Escritura:
|
Como un pueblo profético son llamados, bajo los auspicios de las
autoridades espirituales y con el consenso común del pueblo, para
discernir la voluntad divina para su propia generación y en los lugares
en que sirven. |
| |
Doctrina y Pactos 162:2c |
Reflexión:
El día de miércoles de cenizas, empezamos nuestra estación de cuaresma –
un tiempo de cuarenta días de introspección y preparación conduciéndonos al
domingo de la resurrección. “Es una estación de ser cambiados y vaciados
para que la nueva vida pueda nacer dentro de nosotros y la resurrección
pueda ser encontrada dentro de nosotros también… [Wendy M. Wright, The
Rising, p. 17] También es un día para empezar nuestra preparación para
la Conferencia Mundial. Si va a asistir a la Conferencia o solamente
apoyarla con sus oraciones y contribuciones, este miércoles de cenizas lanza
nuestra travesía de empezar un proceso de discernir la voluntad de Dios.
Como parte de cualquier proceso de discernimiento, enfrentamos la
posibilidad de cambio. La iglesia ha experimentado un número de cambios por
la década pasada. Para nombrar unos pocos ejemplos: las estacas, las
regiones, los distritos ya son centros de misión; se han llamado y ordenado
nuevos líderes de la iglesia mundial; y la iglesia ha cambiado su nombre.
Muchos están asustados por los cambios y se sienten enajenados por ellos.
Sin embargo, una cosa no ha cambiado y nunca cambiará: el amor de Dios para
cada uno de nosotros. Dios nos reconoce a pesar de nuestra ubicación,
nuestra posición en la vida, o lo que nos llamamos. Dios nunca nos deja
desamparados. Entonces, al llegar el cambio, podemos quedarnos firmes en el
conocimiento del amor de Dios para con nosotros. También, Dios continúa a
llamarnos para esta “obra grande y maravillosa” de la restauración, para
proclamar a Jesucristo, y ser un pueblo de paz, reconciliación, y la sanidad
del espíritu.
Nos ha pedido participar en el proceso de discernimiento, para unirnos
con los líderes de la iglesia, el sacerdocio, y la membresía, con ganas
invitando el Espíritu de Dios que se mueva dentro de nosotros al intentar a
“Escuchar a la Voz” [Doctrina y Pactos 162:1b]. Hoy, el miércoles de cenizas,
empecemos la travesía de la cuaresma y nuestra preparación para la
Conferencia Mundial.
Vengan, escuchemos juntos.
Acción:
En un diario o en voz alta con su familia, compartan un tiempo cuando usted
sabía que Dios movió en su vida. ¿Qué cambios experimentó en su vida como
resultado de esta experiencia? Oración:
Pida la ayuda de Dios para descubrir y discernir lo sagrado del llamamiento de
la iglesia de ser un pueblo profético. Oren para un entendimiento de qué
cambios se necesitan en su vida para poder apropiarse de esta misión
profética. |