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las Meditaciones Diarias

Domingo, 4 de marzo de 2007

 

 

 
Escritura:
Hay muchas vidas que esperan oír las palabras redentoras del evangelio, o ser rescatadas de su desesperación por las manos de siervos amantes. Pero a ustedes se les van a perder sin la acción generosa de discípulos que impartan de su propia abundancia para que otros conozcan los disfrutes del reino.
 

 

Reflexión:

La mayordomía abarca nuestra responsabilidad con la tierra y los unos con los otros. La Sección 162 del libro de Doctrina y Pactos nos llama que evaluemos nuestra mayordomía y que lleguemos a ser discípulos generosos. Este texto nos ayuda a comprender que somos cien por cientos de Dios. Todo lo que tenemos, todo lo que somos, viene de Dios. Se nos ha dado la responsabilidad de cuidarlo. Lo que hacemos con estas bendiciones es nuestra respuesta a los que Dios hizo por nosotros en Cristo.

Una Respuesta Generosa del Discípulo se articula en estos seis principios.

  1. Un discípulo practica la generosidad como una disciplina como respuesta a la gracia y el amor de Dios.
  2. Un discípulo es leal en su respuesta al ministerio de Cristo.
  3. La respuesta financiera del discípulo, mientras es única a las circunstancias individuales, expresa el amor para con Dios, el prójimo, la creación y a uno mismo.
  4. Un discípulo comparte generosamente a través de los diezmos para que otras personas puedan experimentar la generosidad de Dios.
  5. Un discípulo ahorra sabiamente para poder crear una mañana mejor para uno mismo, la familia, la misión de la iglesia, y el mundo.
  6. Un discípulo gasta responsablemente como una dedicación de vivir en salud y armonía con Dios y el mundo. (Tomado de http://www.cofchrist.org/generoity/)

Estos principios abarcan cada aspecto de nuestras vidas e ilustran lo que nos espera en la formación de buena mayordomía de nuestros cuerpos, mentes, y creación. ¿Cómo responderemos al llamado de Dios?

Acción:

De al lado de los seis principios arriba, anote cosas acerca de su generosidad como un discípulo. Haga una promesa de actuar en alguna forma en cuanto a las notas que usted ha hecho arriba.

Oración:

Pida a Dios que le dé la dirección para entender su respuesta generosa. Ore para un corazón blando y una consciencia de las necesidades alrededor de usted. Cante o lea “Ablande Mi Corazón” como una oración.