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las Meditaciones Diarias

Miércoles el 21 de febrero de 2007

El miércoles de cenizas

 

 
Escritura:
 
Como un pueblo profético son llamados, bajo los auspicios de las autoridades espirituales y con el consenso común del pueblo, para discernir la voluntad divina para su propia generación y en los lugares en que sirven.
 

Doctrina y Pactos 162:2c

Reflexión:

El día de miércoles de cenizas, empezamos nuestra estación de cuaresma – un tiempo de cuarenta días de introspección y preparación conduciéndonos al domingo de la resurrección. “Es una estación de ser cambiados y vaciados para que la nueva vida pueda nacer dentro de nosotros y la resurrección pueda ser encontrada dentro de nosotros también… [Wendy M. Wright, The Rising, p. 17] También es un día para empezar nuestra preparación para la Conferencia Mundial. Si va a asistir a la Conferencia o solamente apoyarla con sus oraciones y contribuciones, este miércoles de cenizas lanza nuestra travesía de empezar un proceso de discernir la voluntad de Dios.

Como parte de cualquier proceso de discernimiento, enfrentamos la posibilidad de cambio. La iglesia ha experimentado un número de cambios por la década pasada. Para nombrar unos pocos ejemplos: las estacas, las regiones, los distritos ya son centros de misión; se han llamado y ordenado nuevos líderes de la iglesia mundial; y la iglesia ha cambiado su nombre.

Muchos están asustados por los cambios y se sienten enajenados por ellos. Sin embargo, una cosa no ha cambiado y nunca cambiará: el amor de Dios para cada uno de nosotros. Dios nos reconoce a pesar de nuestra ubicación, nuestra posición en la vida, o lo que nos llamamos. Dios nunca nos deja desamparados. Entonces, al llegar el cambio, podemos quedarnos firmes en el conocimiento del amor de Dios para con nosotros. También, Dios continúa a llamarnos para esta “obra grande y maravillosa” de la restauración, para proclamar a Jesucristo, y ser un pueblo de paz, reconciliación, y la sanidad del espíritu.

Nos ha pedido participar en el proceso de discernimiento, para unirnos con los líderes de la iglesia, el sacerdocio, y la membresía, con ganas invitando el Espíritu de Dios que se mueva dentro de nosotros al intentar a “Escuchar a la Voz” [Doctrina y Pactos 162:1b]. Hoy, el miércoles de cenizas, empecemos la travesía de la cuaresma y nuestra preparación para la Conferencia Mundial.

Vengan, escuchemos juntos.

Acción:

En un diario o en voz alta con su familia, compartan un tiempo cuando usted sabía que Dios movió en su vida. ¿Qué cambios experimentó en su vida como resultado de esta experiencia?

Oración:

Pida la ayuda de Dios para descubrir y discernir lo sagrado del llamamiento de la iglesia de ser un pueblo profético. Oren para un entendimiento de qué cambios se necesitan en su vida para poder apropiarse de esta misión profética.