2005-WC  | |
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Oficial
Un concilio hecho de la Primera Presidencia, el Concilio de los Doce
Apóstoles, el Concilio de los Presidentes de los Setenta, el Obispado
Presidente, el evangelista presidente, y el Presidente del Quórum de los Sumos
Sacerdotes se reunieron el 4 de marzo de 2005, para recibir una recomendación
del Concilio de los Doce en cuanto a quien está llamado a servir como el
siguiente presidente de la iglesia. El concilio conjunto entraron en un
período de adoración antes de considerar la recomendación. Después de un
cambio de ideas y el compartir testimonios tocante el llamamiento, este
concilio unánimemente expresó si apoyo para la persona nombrada tanto como el
aprecio del Concilio de los Doce por su liderazgo y el proceso de
discernimiento. La siguiente comunicación del Concilio de los Doce en cuanto a
este asunto se les ofrece para su consideración con mucha oración para la
iglesia.
– La Primera Presidencia
4 de marzo de 2005
A la Iglesia,
Como miembros del Concilio de los Doce Apóstoles, testificamos que hemos
sentido el apoyo de sus oraciones al expresarlas a Dios durante este proceso del
discernimiento para determinar quien está llamado para servir como el profeta –
presidente de la iglesia. Esto ha sido un tiempo lleno de gozo y del Espíritu,
marcado por una unidad extraordinaria sobre el propósito, un espíritu ferviente
de la oración, y un sentido fuerte del apoyo mutuo. Creemos que sus oraciones
han hecho una diferencia. La gracia constante y la presencia eterna de Dios nos
han inspirado y guiado en nuestra búsqueda para conocer y reconocer la voluntad
de Dios. Con alabanza y gratitud reconocemos la presencia y la dirección el
Espíritu Santo, guiando la iglesia durante esta de transición del liderazgo.
También reconocemos que las oraciones, el apoyo, y los consejos del concilio
conjunto nos han bendecido durante la travesía del discernimiento fiel. Nuestras
expectaciones se nos han sobrepasado, nuestra fe fortalecida, y nuestros
corazones se han llenado más allá de la seguridad que Dios está con nosotros y
sigue guiando la iglesia hacia el futuro.
El día 2 de marzo de 2005, el Concilio de los Doce Apóstoles se reunieron en
el estado de ayunas y con bastante oración y reflexión. Dios bendijo nuestros
esfuerzos y nos dio un testimonio a cada uno de nosotros que Stephen M. Veazey
es llamado a ser presidente y profeta de la iglesia. Ofrecemos el nombre de él a
la iglesia para que lo consideraren, no por nuestra parte, sino por lo que
sabemos a través del Espíritu Santo de la Sabiduría y la Revelación. Sabemos que
nuestro hermano es divinamente llamado por Dios para servir como el presidente
del sacerdocio mayor, profeta, y presidente de la iglesia.
El hermano Veazey también siente este llamamiento. Él compartió con el
concilio unas expresiones de como el Espíritu Santo ha estado obrando en su vida,
preparándole para este momento y apoyándole a prepararse para los desafíos de
este papel. Él afirmó su fe y confianza en Dios, diciendo que cuando él ha
contestado el llamamiento de Cristo, Dios siempre ha estado presente para
sostenerle y dirigirle. Si los delegados en la Conferencia Mundial especial, el
2 al 5 de junio de 2005 apoya este llamamiento, el hermano Veazey va a servir
fielmente, trabajando muy de cera con el Concilio de Liderazgo de la Iglesia
Mundial para asegurar que el propósito de Dios se vive en la misión de la
iglesia.
Como colegas y amigos del hermano Veazey, afirmamos sus dones de liderazgo
con visión, su entendimiento visionario, su humildad, integridad, compasión, su
pasión misionero, y su dedicación a Jesucristo. Estos dones se acompañan por la
sabiduría que él ha ganado a través de los años de experiencia, sirviendo y
dando testimonio en muchas naciones. El hermano Veazey ama a Dios y el pueblo
que él ha sido llamado a servir. Él tiene la habilidad única de mantener todas
los ministerios de la iglesia en su consciencia mientras que él ofrece atención
específica para la visión más amplia de la iglesia. Reconocemos que no hay
ninguna persona que tenga todas calidades del liderazgo que uno necesita.
Creemos, sin embargo, que Dios le ha bendecido con dones que necesitamos en este
momento.
Como un Concilio, seguimos con nuestro apoyo durante este tiempo de
preparación para servir la iglesia. Debido al poder espiritual que
experimentamos como un pueblo a través del mundo unido para sostenernos en
oración, animamos a toda la iglesia a orar para los delegados de la Conferencia
Mundial, el hermano Veazey, los líderes de la Iglesia, y unos para otros. Es
nuestra oración ferviente que al tener el encuentro que nosotros hemos tenido
con el Espíritu Santo que ustedes pueden confirmar la experiencia como hermanos
y hermanas de la Comunidad de Cristo.
Sus Hermanos y Hermanas en Cristo
James E. Slauter, secretario
Linda L. Booth
David R. Brock
Bunda C. Chibwe
Mary Jacks Dynes
John P. Kirkpatrick
Dale E. Luffman
Kenneth L. McLaughlin
Gail E. Mengel
David D. Schaal
RLeonard M. Young
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