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 Confiesa
y Arrepiéntete Por David R. Brock
No complace a Dios cuando cualquier cita de escritura se use para
rebajar u oprimir a razas, géneros, o clases de seres humanos. Se ha
hecho mucha violencia física y emocional a algunos de los hijos queridos
de Dios debido al mal uso de escritura. La iglesia es llamada a confesar
y arrepentirse de tales actitudes y prácticas. —Doctrina y Pactos
163:7c
Durante mi temprana adolescencia, alguien le dio a mi padre un escrito
sobre el castigo del hijo de Noé, Ham, en las escrituras hebreas (antiguo
testamento). El escritor busco provar que la gente de piel oscura era
resultado de aquel castigo. Durante los tempranos años de los 1960’s,
americanos se hacían preguntas sobre la segregación racial y mas y mas
afirmaban los derechos civiles. Pero algunos americanos mal usaron las
escrituras para argumentar que debería quedarse la segregación racial. Ahora
afirmamos que la segregación racial estaba siendo arrasada por el Espíritu
liberador de Dios. La segregación era una horrible pared de separación y
división.
Mi papa dijo que el escrito era tonterías. Dijo que el autor no sabia de que
hablaba. La respuesta directa de mi padre y su explicación fue exactamente
lo que yo necesitaba. Mi libero para poder hacer preguntas, analizar, y
interpretar. Comencé a comprender que estaba yo requerido ha hacerlo.
Guías para leer las Sagradas Escrituras estaban siendo puestas en su
lugar:
Las escrituras no se pueden usar para oprimir o controlar a otras
personas. Dios no es ningún respetador de personas. Un himno popular en
America dice, “Rojo, amarillo, negro y blanco, todos son preciosos en los
ojos de Dios.” Si Dios ama a toda persona, nuestro trabajo es de defender el
valor de todos.
Las escrituras son Tesoro en vasos de barro. Revelación de Dios se
encuentra en las escrituras, pero viene por seres humanos. Las escrituras
reflejan los tiempos y culturas e idiomas de muchas voces escuchadas por sus
páginas. No es inerrante.
Las escrituras son mejor interpretadas por la vida y enseñanzas de Jesús,
quien vino a servir, romper muros de división, para sanar, compartir las
buenas nuevas, dar esperanza, para salvar.
Interpretación de escrituras es dependiente en experiencia, tradición, y
erudición. Ponemos atención a nuestra propia experiencia de la vida.
Sacamos sabiduría de nuestros antepasados quienes interpretaron las mismas
escrituras en sus días.
Escrituras son clarificadas por el Espíritu de Dios trabajando dentro de
nosotros – si estamos suficientemente atentos y receptivos. El mismo
Espíritu que movió las aguas en la creación mueve nuestros corazones y
mentes para guiar y dirigirnos hoy en día.
Tanta confusión y temor resultan de las mis interpretaciones de las
escrituras. Aquí hay unos ejemplos:
- Las palabras de Pablo a veces son usadas para mantener a las mujeres
“en su lugar”.
- Las leyes en Levítico son usadas para condenar al homosexual.
- Profecías en Daniel y Apocalipsis son mal aplicadas hoy en día.
Algunos predicadores creen saber el nombre del Anti Cristo. Dicen poder
predecir la hora y el día cuando se terminará el mundo.
- Citas de ambos testamentos son dadas que supuestamente “prueban” que
el pobre es pobre porque es parte del plan de Dios, o que se lo merecen.
- Algunos pasajes son usados implicando que la Iglesia Católica Romana
es la “gran y abominable iglesia.”
- Algunos usan el nuevo testamento para argumentar que esclavitud es
aceptable. Tratan de probar que los judíos han sufrido a lo largo de la
historia porque nunca aceptaron a Jesús como el Cristo.
- La versión de Génesis de la creación ha sido usado para argumentar
que científicos (como Galileo) quien creía que el universo tiene 15 mil
millones de años eran “destruidores de la fe.” Doctrina y Pactos 163.7c
me pide que confiese mis pecados, no los pecados de otros. ¿Qué es lo
que Dios me está pidiendo a mi confesar y arrepentirme en mi mal uso de
las escrituras? Estoy comenzando a ver algunas nuevas guías que Dios
esta poniendo en mi camino.
La contestación a mal usar las escrituras es de ir más profundamente en
ello. Somos llamados a argumentar con ello como Jonás “argumento” con Ezra
en el antiguo testamento sobre la raza “escogida”. Somos llamados a notar
las diferentes énfasis entre la interpretaron d Juan sobre las palabras de
Jesús y la interpretación de Marcos en las mismas palabras en el los
evangelios del nuevo testamento. La contestación es de tratar con nuevas
perspicacias la manera que Jesús lo hizo: “Has escuchado decir… pero yo les
digo…”
El pasaje de Doctrina y Pactos me pide escuchar a aquellos quienes han sido
heridos por el mal uso de escrituras y dejar el enojo y el daño salir sin
ponerme defensivo o sin tratar de arreglarlo. He escuchado afro americanos y
africanos que fueron “heridos en la casa de sus amigos” por el mal uso de
las escrituras y desearía no saber lo que ha pasado en nuestra propia
Comunidad de Cristo.
He escuchado a pobres y a los que sufren citar palabras de escrituras para
echarse la culpa a ellos mismos o a otros por la tragedia en su familia.
Algunas veces creen que su falta de fe en Dios, o su acto pecaminoso o de
alguien mas, fue la razón por la cual Dios ha tomado la vida de un ser
querido por enfermedad o accidente.
No hay manera fácil de aplicar textos antiguos, o aun consejos modernos en
las recientes secciones de Doctrina y Pactos, a nuestra vida diaria.
Necesitamos tomar el tiempo de luchar y batallar con el texto nosotros
mismos. Vamos a debatir y no estar de acuerdo como debe ser. Aun así, Dios
nos puede invitar a todos compartir en el reino apacible. Yo creo que
realmente la palabra de Dios es una lámpara a mis pies y una luz en mi
camino hacia la verdad.
Hazme conciente, Dios, de maneras en que he disminuido la vida de
otro por el mal uso de las escrituras. No me dejes dar la vuelta de las
realidades que prefiero no notar en mí y en la Comunidad de Cristo.
Ayúdame sentir lo que otros sienten cuando el sagrado texto se usa para
excluir. Ayúdame ver mi propia perdida de vida y amor en actitudes y
practicas que disminuyen a otros. Entonces, mándame, como Jonás, si
debes, a Nínive a donde no quiero ir. Mándame, porque en mis mejores
momentos, se que mi bienestar depende en su bienestar. Amen.
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