Establezcan Comunidades
Por Andrew Bolton
Se insiste que el Concilio de los Doce abrace de manera
entusiasta su llamamiento como apóstoles de la paz de Jesucristo en todas
sus dimensiones. Los Doce son enviados al mundo para dirigir la misión de
restauración de la iglesia por medio de la proclamación relevante del
evangelio y el establecimiento de comunidades ejemplares de justicia y paz
que reflejen la visión de Cristo. Cuando los apóstoles se adelantan en fe y
unidad de propósito, liberándose de otros deberes, serán bendecidos con
capacidad aumentada para compartir el mensaje de Cristo de esperanza y
restauración para la creación. —Doctrina y Pactos 163:5a
Jesús envió a doce apóstoles “a proclamar el reino de Dios y
para sanar” (Lucas 9:2). Ellos proclamaron el evangelio del próximo reinado
de Dios. El evangelio está relacionado tanto al cuerpo físico y al espíritu
de cada persona. Jesús buscó el bienestar de cada persona en general.
En la Comunidad de Cristo, los Doce Apóstoles continúan la
tradición iniciada por Jesús en el Nuevo Testamento. Sin embargo, podemos ir
más allá. ¿Somos un pueblo con apóstoles, o un pueblo apostólico? Somos
ambos. Un pueblo apostólico es un pueblo enviado por Dios a todo el mundo.
La declaración de la misión de la iglesia resume nuestra tarea como un
pueblo apostólico. “Proclamamos a Jesucristo y promovemos comunidades de
gozo, esperanza, amor y paz”.
La palabra utilizada por Jesús para la paz es la palabra
hebrea “shalom”. Shalom significa: integridad, perfección, bienestar, paz,
justicia, salvación y prosperidad.
La vida, enseñanzas, muerte y resurrección de Jesús se unen
a nuestro entendimiento del “shalom”. Jesús añadió consejos que incluyen
gracia, perdón, la bendición de la paz, amor a los enemigos, no venganza, y
el bien que supere el mal. Jesús revela la plena dimensión de la paz.
Jesús es la paz encarnada. ¡Escuchen! Especialmente escuchen las palabras de
Jesús en el Sermón del Monte (Mateo capítulos 5–7).
La plena paz de Jesucristo, es la condición de Sión. Todo
está bien, todo, justo y hermoso. Los apóstoles de la paz y la causa de Sión
no pueden estar separados.
¿Qué es establecer comunidades de justicia y paz que
reflejen la visión de Cristo?
El término “establecer comunidad” es una idea bíblica. Jesús
enseño a sus seguidores a ser la sal, la luz del mundo, y la ciudad sobre
una colina, tal y como Él enseñó en las Bienaventuranzas al inicio del
Sermón del Monte (Mateo 5:3–16). La primera comunidad de Jerusalén descrita
especialmente en Hechos capítulo 2 y en los capítulos posteriores es el
signo de la primitiva iglesia cristiana.
Podemos definir a Sión, como señal de las comunidades, como
sigue:
• Proceso: el
arrepentimiento personal, la conversión, el bautismo, el hacer pactos, y
continuar la transformación de toda la vida para ser como Jesús. No hay
ninguna posibilidad de Sión sin un cambio personal. Tampoco el cambio
personal es posible sin otros. Necesitamos la ayuda de hermanas y hermanos
de Cristo.
•
Condición:
encarnar el shalom juntos en todas sus dimensiones; las relaciones a base de
justicia, la armonía con la naturaleza, la reconciliación, el perdón, no a
la pobreza, y compartir la paz.
• Lugar:
Importante. Somos una Comunidad internacional en más de cincuenta naciones.
Por lo tanto, “el lugar” es en cualquier parte del mundo. El compromiso de
los discípulos es unirse para expresar la vida de Jesús en sus relaciones y
por sus prójimos.
“Mas buscad primeramente el reino de Dios…” (Mateo 6:33). No
hay nada más importante para la iglesia que hacer esto en un mundo de
pobreza, de desintegración familiar, de violencia y del calentamiento
global. Los apóstoles y un pueblo apostólico buscan primero la causa de Sión
y la salvación del mundo a través de Jesucristo.