La ayuda de Oblación de US$18,000 ayudará a familias de la
iglesia, reparación de edificios de la iglesia y satisfacer las
necesidades de las personas en las comunidades. Aproximadamente
20 familias de la iglesia necesitan ayuda con la reparación y
reconstrucción de sus hogares, camas y ropas. Los edificios de
la iglesia en Agua Caliente y Tegucigalpa recibieron menor daño.
El apóstol para el Campo de América Central y Sur América
Carlos Enrique Mejía dijo, “Gracias a Dios no tenemos un numero
grande de familias o miembros de la iglesia que hayan sido
afectados”.
Con tantas victimas en todo el país, la iglesia local ya está
llegando a las comunidades. Alimentos se han distribuidos
“gracias a la solidaridad y generosidad de nuestros miembros
locales” con la ayuda de dos organismos coordinadores del
gobierno, reportó Mejía.
Gracias por el apoyo generoso contínuo de los contribuidores
del Fondo de Oblación, la Comunidad de Cristo es capaz de
responder como una iglesia mundial a estas necesidades en
Honduras.