Ayuda para el Desastre en El Salvador
26 octubre 2011
Nuestras oraciones están con la gente de Centro América donde varios días de lluvia torrenciales a mediadas de octubre causaron inundaciones y avalanchas de lodo. Vidas, sembrados, hogares e infraestructura se han perdido. Su contribuciones a la iniciativa de misión de Abolir la Pobreza, Terminar con el Sufrimiento están ayudando a apoyar en una beca de ayuda de $10.000 dólares a una de las áreas más afectadas.
El Apóstol Carlos Enrique Mejía reporta: “El país que ha sufrido más daño es El Salvador donde, según las figuras oficiales, en los últimos siete días, 1,300 milímetros de lluvia han caído. Esto es el equivalente a tres veces de lo que normalmente cae durante un mes típico de invierno y ¡aún es lo doble de lo que cayó durante el huracán Mitch en 1998!”
El 23 de octubre, el presidente del centro de misión Gonzalo Mejía, el oficial financiero del centro de misión, Omar Cerrato, y pastores de La Ramada y Pimienta (pastores en Honduras) salieron para El Salvador para administrar ayuda. Ellos fueron a la congregación de Valle Dorado en el noreste de El Salvador donde “varios de nuestros miembros, amigos, y gente que viven en lugares bajos han sufrido pérdidas de sus hogares por el deslizamiento del rio y muchos están sin comida," dijo Carlos Enrique.
Gonzalo dijo, “Fue devastador ver varias familias perder todo y otras familias sacando lodo de dentro de sus hogares.” Provisiones básicas de comida, agua, colchones, cobijas y ropa, fueron identificadas como las más altas necesidades. El equipo compró provisiones básicas y prepararon 100 paquetes de provisiones. El siguiente día compraron colchones. “Hasta ahora, todo va bien y hay un buen espíritu,” dijo Gonzalo.
Usted puede dar a Abolir la Pobreza, Terminar con el Sufrimiento por medio de sus sobres de diezmo en una congregación o en www.CofChrist.org/espanol/contribuya.asp. Por continuar sus contribuciones a esta iniciativa de misión, usted se une con la Comunidad de Cristo en responder en tiempos de crisis como una iglesia mundial.
Gracias por compartir esta historia, ofreciendo sus oraciones continuas, y por dar generosamente.