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CREAR SENDAS DE PAZ EN EL MUNDO:
Un Recurso de la Bendición Congregacional
Prefacio
Las congregaciones son parábolas de la presencia de Dios en el
mundo y expresan el amor y cuidado de Dios por toda la humanidad. Las
congregaciones son llamadas a un ministerio de perdón y a ser una señal
afirmativa en medio del mundo. . . La transformación de nuestras congregaciones
será experimentada cuando ellas se conviertan en lugares de belleza y sencillez,
de apertura y aceptación, de justicia y paz. Ellas llegarán a ser un oasis de
gozo y fuentes de refrescamiento espiritual en medio de las incertidumbres y
confusiones de la vida.
—Everett Graffeo
Este recurso para evangelistas y equipos pastorales es un modo
de enriquecer la experiencia de la bendición congregacional para la iglesia.
El papel del evangelista ha seguido ampliándose, reflejando un
entendimiento creciente del llamado. Enfrentamos un presente que siempre desafía
a profundizar nuestro propio entendimiento de la naturaleza de las bendiciones.
Las peticiones de nuestros ministerios de bendición están aumentando para todos,
incluyendo la bendición congregacional, requiriéndonos que traigamos lo mejor de
nuestras experiencias individuales y colectivas así como preparación.
Una bendición congregacional que sigue una buena planificación,
y preparación intensiva personal y congregacional será una experiencia muy rica.
Sin embargo, la oportunidad continúa, para incrementar la profundidad de esa
experiencia y encontrar maneras significativas para hacerla más relevante y útil.
Como todos los ministros de bendición, reconocemos nuestra confianza y
dependencia en el Espíritu Santo.
Este manual sigue el principio de que continuaremos aprendiendo
uno del otro. Es un intento deliberado para empezar a recolectar, evaluar y
discernir los modelos y principios fundamentales más tempranos de las
experiencias de la bendición congregacional. Indudablemente, está incompleto y
será mejor entendido como un recurso en desarrollo. El manual ofrece guías
generales para la organización, dirección, áreas de enfoque, muestras de ideas y
recursos e importantes reflexiones. También provee principios subyacentes
reunidos de muchos quienes han transitado este camino.
Junto con este recurso, le invitamos a usar una lista creciente
de materiales en línea en
www.cofchrist.org/evangelist.
Esperamos que estos sean un conjunto creciente de ejemplos, ilustraciones y
reflexiones que han surgido de experiencias con las bendiciones congregacionales
a través de toda la iglesia. [Ver el
Apéndice 1.A]
Les invitamos a enviarnos lo mejor de sus recursos y reflexiones para, durante y en seguimiento de la experiencia de la bendición congregacional. Aprenderemos unos de otros, y mientras sigamos haciendo esto, la iglesia
continuará siendo bendecida. Por favor envíe sus recursos a
presidingevangelist@CofChrist.org o al Evangelista Presidente, 1001 W. Walnut, Independence, MO 64050, USA.
Gracias por la devoción, compromiso y ministerio amoroso que ustedes ofrecen a la Comunidad de Cristo. Agradecemos profundamente todo lo que ustedes hacen y anhelamos aprender de ustedes y compartir lo mejor que ustedes proveen en esta bendición en particular.
Introducción y Propósito
La congregación es una comunidad basada en la fe cuyos cimientos están en su relación con Jesucristo. Dentro de esta comunidad están personas con variados y, con frecuencia, antecedentes aparentemente incompatibles. Pero en Jesucristo nos juntamos como una familia.
Las congregaciones son llamadas a ser comunidades transformadoras llevando las “buenas nuevas” del amor de Jesús a nuestro mundo y comunidad. El llamado del pueblo de Dios es a abandonar sus zonas de confort para transitar por nuevas y desconocidas sendas de servicio y misión. Como un pueblo, tenemos algo maravilloso y único para compartir con el mundo. El Espíritu de Dios llama a cada congregación a ser una comunidad del pueblo de Dios y a mostrar la presencia de Cristo en todas nuestras
comunidades.
La bendición congregacional puede ayudar a las personas a enfocar sus corazones y energía en la comunidad para traer el amor redentor de Jesucristo a todos. [Vea el
Apéndice 1.B para escrituras que sirven como fundamento para la teología de la bendición]
¿Qué es una Bendición Congregacional?
La bendición congregacional es una experiencia que reúne al evangelista, a la congregación y a Dios para traer consejo inspirado de Dios a la congregación. La bendición es un tiempo de remembranza que reúne a los seguidores de Cristo para celebrar y aprender del pasado cuando abrazan el presente y encaran el futuro.
La congregación reúne una experiencia que incluye no solamente el día de la bendición, sino la preparación durante las semanas y meses antes y después de la oración u oraciones formales. Esta experiencia de bendición nos llama a vivir y comportarnos imaginativa y espiritualmente con una nueva visión. Eso nos inspira para crear con Dios una comunidad enfocada en la voluntad divina. Eso obliga y habilita a la congregación a promover comunidades de gozo, esperanza, amor y paz a lo largo de todo el mundo.
La experiencia de la bendición se convierte en un medio de cumplimiento de nuestro llamado fundamental para tomar el mensaje redentor del amor de Cristo para nuestro mundo. La bendición no es únicamente para la congregación local, sino para la comunidad más amplia y para el mundo que Dios ama.
Cuando la congregación es bendecida, los creyentes llegan a ser más y más una bendición para unos y otros, así como para las familias, amigos y vecinos.
Planeación
Buena disposición:
¿Cómo sabemos que una congregación necesita una bendición y que este es el tiempo correcto? Muchas solicitudes vendrán del pastor, quién pasa mucho tiempo en oración y preocupación. Frecuentemente, el Espíritu Santo iniciará la solicitud. También, los evangelistas locales muchas veces sentirán la necesidad de la congregación y el movimiento del Espíritu, el cual llama para una bendición.
Los evangelistas querrán escuchar las necesidades, esperanzas y
expectativas que fundamentan la solicitud. Conocer la participación de la
congregación (¿una mayoría significativa o sólo unos cuántos?) también es
crítico.
El llamado para una bendición puede llegar cuando una
congregación está en necesidad o transición. Los miembros pueden necesitar
experimentar el abrazo Divino para recordarles su valor y llegar a ser íntegros.
O pueden estar en transición y necesitar del Espíritu Santo para que les ayude a
navegar con los cambios que experimentan o anticipan. A continuación se
presentan algunos ejemplos de oportunidades críticas para la bendición
congregacional:
-
La congregación experimenta varias pérdidas a causa de muerte,
conflicto o mudanzas y eso los desanima.
-
Un nuevo esfuerzo de misión trae el fruto de muchas nuevas
familias y la estructura de la congregación cambia radicalmente.
-
Se presentan nuevas oportunidades y la congregación necesita
discernir cuál avenida tomar.
-
La congregación reconoce que ha sido grandemente bendecida y
desea unirse en una misión común.
Todas estas oportunidades y más pueden dar lugar a sugerencias
para el sacramento, anticipando que la bendición pueda ayudar a fortalecer a la
congregación, a descubrir y publicar talentos, sanar heridas, reafirmar el valor
de las personas e identificar la misión.
El Equipo: El pastor y el evangelista (s) conjuntamente
identificarán un equipo de liderazgo que habilitará a cada persona a tener la
oportunidad –individual, en familia y en la congregación- para acercarse a Dios
mientras el entusiasmo aumenta para la bendición. El equipo necesita ser
representativo de la congregación y debería incluir personas de varías edades,
oficios del sacerdocio y papeles de liderazgo. Por ejemplo, un equipo podría
incluir al pastor, el evangelista de vanguardia, miembros de cada oficio del
sacerdocio, un líder de adoración y un representante de los jóvenes. La
participación en un retiro poco después de su formación puede ayudar al equipo a
unirse con el compromiso de cada persona para este ministerio edificante.
Establecer una Fecha: Entre las primeras tareas del equipo
está establecer una fecha para el sacramento. Asegúrese de mirar los eventos que
ya están programados, incluyendo días festivos y actividades del centro de
misión. Idealmente, todas las personas de la congregación, así como el liderazgo
del centro de misión, estarán disponibles para compartir en el evento. La
preparación típicamente lleva de tres a doce meses, pero recuerde que su
congregación puede no ser una típica. Por favor use esto únicamente como una
guía. Es importante dejar tiempo suficiente para la preparación efectiva sin
dejar tanto tiempo que el proceso se estanque a la mitad, perdiendo el enfoque y
la emoción.
Evaluación de la Congregación: Una vez que la fecha es
establecida, el grupo puede mirar a las necesidades específicas de la
congregación y cuál es el mejor modo para prepararse. Como se estableció al
principio, cada congregación es única. Por lo tanto, será importante que al
inicio del proceso, la congregación examine sus fortalezas y desafíos. Esto
ayudará a determinar áreas de enfoque para la bendición misma. Puede ser sabio
recordar que la iglesia es llamada a ser hoy el cuerpo de Cristo en la tierra.
Las preguntas a hacer para evaluar a la congregación incluyen:
-
¿Cómo está funcionando este cuerpo?
-
¿Cómo este cuerpo es dotado como un todo?
-
¿Cuál es el valor intrínseco de la congregación?
-
¿Qué partes del cuerpo pueden ser súper desarrolladas, y qué
partes pueden ser subutilizadas, creando desequilibrio y estrés?
-
¿Todos los miembros están sirviendo en sus áreas donde pueden
expresar sus dones para mantener la máxima efectividad?
-
¿Hay heridas que necesiten ser sanadas?
-
¿Está el cuerpo cumpliendo su llamado o está solamente
manteniendo su salud?
Las respuestas pueden ayudar a enfocar la bendición.
Declaración de Propósito: El equipo podría querer guiar un
ejercicio para desarrollar una declaración de propósito para la bendición.
Desarrollar esta declaración debería surgir de una consideración en oración de
la pregunta, “¿Cómo queremos que Dios bendiga a las personas de esta
congregación?” Este no es un intento de limitar a Dios; sino que pide de
nosotros discernimiento en oración de las necesidades más grandes y dones que
vemos entre nuestra gente para presentarlas a Dios en busca de una bendición.
Esta atenta investigación debería involucrar a todo el
sacerdocio y a otros líderes de la congregación. De esta lista de necesidades y
dones deberían identificarse de cuatro a seis prioridades más altas. Esto
dirigirá las necesidades y oportunidades específicas, ayudando a asegurar que la
bendición esté a la medida de la congregación. Proveer tiempo adecuado para este
proceso será una bendición en sí misma y creará el importante entendimien to de
que somos compañeros con Dios en esta experiencia tan particular. Esto puede ser
un medio poderoso para ayudar al cuerpo a verse a sí mismo como uno, que unifica
a las personas. [Muestras de dichas declaraciones de
propósito están incluidas en el Apéndice 2.A-C.]
Estructura de la Bendición: No existe
un modo “correcto” para la estructura de la bendición. Muchas congregaciones
encuentran que es de ayuda tener de dos a cuatro oraciones –cada una enfocándose
en una necesidad distinta. Si las oraciones son hechas por separado (en lugar de
un esfuerzo que incluya todas las preocupaciones), recuerde que el documento
final debería incluir cada parte de toda la bendición.
En relación a esta decisión, así como a la línea del tiempo,
está la pregunta de si la congregación quiere la bendición hecha en un servicio
o distribuida en varios servicios, cada uno enfocado en un área diferente.
Podría haber una razón para tener una bendición aparte de un servicio de
adoración tradicional. No se limite a usted mismo a la idea de que la bendición
necesita ser en el santuario; decida resueltamente cuál será el lugar que apoye
de la mejor manera este sacramento.
Preparación
No puede enfatizarse suficientemente que la preparación es parte
de la bendición. No se apresure en anticipación a la bendición. Siempre que
tomemos tiempo para estar en la Presencia Divina–a través de la oración, el
estudio de las escrituras, la conversación anticipando un sacramento o sólo
“desperdiciando tiempo con nuestro Creador”–nos vamos haciendo más concientes de
la generosa gracia de Dios y somos bendecidos. Estaremos más abiertos a recibir
y a entender la bendición como Dios promete.
Aunque damos varias posibilidades en los apéndices (y en línea)
para ayudar a estimular ideas para la preparación, por favor recuerde que no
existen dos congregaciones iguales. La preparación más efectiva para cualquier
congregación será única.
Practicando las Disciplinas:
Esta es una oportunidad
maravillosa para la congregación para trabajar en disciplinas que le ayudarán a
escuchar y a entender a Dios mientras lo conduce más cerca de Él. El autoexamen
puede iniciarse respondiendo a dos preguntas: “¿Qué es lo que actualmente no
estoy haciendo que podría abrirme más a la gracia de Dios en mi vida y en la
vida de mi congregación?” “¿Qué es lo que estoy haciendo que, si dejara de
hacerlo, me abriría mas a esta misma gracia?” Enseñando y practicando las
disciplinas espirituales de la oración, la meditación, el ayuno y el estudio de
las escrituras puede ayudar a la congregación a llegar a estar lista para
recibir y entender más plenamente la bendición de Dios.
[El Apéndice 3:A-C contiene otras ideas para ayudar con esta
preparación.]
Actividades del Equipo de Liderazgo:
El equipo de liderazgo
guiará a la congregación a través de la preparación para la bendición. Es
importante que los miembros del equipo se enfoquen resueltamente en el
significado del sacramento y que juntos creen sugerencias para la preparación.
Asistir a un retiro para este propósito puede ser extremadamente benéfico.
Escribir declaraciones de propósito y compromiso pueden ser medios poderosos
para enfocar la preparación.
Actividades Congregacionales:
Asegúrese de ofrecer a
la congregación actividades que la enfoquen en la bendición por venir. Esto
puede hacerse en muchas formas, incluyendo clases, proyectos de servicio,
desayunos comunitarios y reuniones a media semana. Toda la congregación podría
querer visitar un lugar que consideren sagrado para intencionalmente estar en
contacto con la Divinidad. Aquellos quienes puedan, podrían considerar un viaje
a nuestros templos en Independence, Missouri, o Kirtland, Ohio. Ayude a la
congregación a ver cada actividad a través de los lentes de la bendición por
venir. [El Apéndice 4.A-B ofrece sugerencias para estimular ideas.]
Disonancia Congregacional: Por varias razones –diferencias
con la doctrina, iglesia o liderazgo congregacional o problemas personales,
algunos miembros podrían sentir que la bendición está fuera de lugar. El
sacerdocio de la congregación, así como los evangelistas, deberían ofrecer una
oportunidad para expresar sin rodeos sus reservas o negatividad. En algunos
casos la persona podría estar en necesidad de ministerio y sanidad. Conforme
pasa el tiempo, si algunos miembros permanecen rotundamente opuestos mientras la
mayoría de la congregación abraza la bendición, los líderes deberían continuar
con los preparativos. Es importante recordar que la bendición no finalizará con
el último “Amén”. La bendición ofrecerá a la congregación una oportunidad para
crecer después de todo. Eso significa que los líderes deberían insistir en
buscar sendas de reconciliación y la paz de Cristo dentro de la congregación.
Papeles de los Evangelistas
Si están disponibles, dos a cuatro evangelistas podrían ser
ideales para las etapas de planeación y participación de la bendición. Podría
elegirse a un evangelista líder para coordinar con el equipo de liderazgo y dar
una guía detallada a los evangelistas. Ellos deberían reunirse regularmente para
orar unos por otros y por la congregación cuando estén preparándose para la
bendición. La participación en todas las actividades de la congregación, tales
como las clases, servicios compartidos en domingo y a media semana, visitas en
casa, alertando a los miembros y amigos acerca de la posibilidad de ministerios
adicionales de bendición acercarán a los evangelistas con la gente. Podría ser
de ayuda para los evangelistas, escribir una sincera bendición cuando se
aproximen al día de la bendición. Ya sea que esté mezclada o no con la oración
pública, escribir y compartir oraciones entre los evangelistas enriquecerá la
experiencia sacramental.
Papeles del Sacerdocio
Además del equipo de liderazgo, el sacerdocio como un todo,
juega un papel vital en la preparación para la bendición. Los miembros acompañan
con el equipo de liderazgo en oración por la congregación. Ellos comparten el
testimonio de ser llamados y de las bendiciones personales. Ellos proveen
visitas en los hogares y trabajan al alcance de sus llamados únicos cuando
emergen situaciones durante la preparación. En muchas formas ellos proveen el
fundamento para el trabajo por venir.
[Vea el ejemplo “el
pacto del sacerdocio y del liderazgo” en el
Apéndice 5.]
El modo para usar cada una de las reflexiones y dones únicos, es
que todos los miembros del sacerdocio escriban una oración para la congregación.
Las oraciones entonces pueden compartirse con el equipo de liderazgo y
evangelistas para ayudar sobre toda la preparación. Otra sugerencia es pedir a
los miembros del sacerdocio que firmen un convenio o pacto, comprometiéndose a
dar lo mejor para la preparación. Nuevamente, un retiro para el sacerdocio puede
ser un medio ideal de preparación.
El testimonio de Joseph Luff, el cual se convirtió en un himno
querido, sirve también como una directriz divina para todo el sacerdocio durante
esta preparación: “oh, Mi Pueblo, dijo el Espíritu... Ámenme–y amen a todas las
personas, amen como yo los he amado; este es su llamado–este es mi propósito–así
serán mis verdaderos discípulos”.
Visitas en Casas:
Las visitas a los
hogares por el sacerdocio, cuando es dirigido por el pastor, es una parte clave
de la preparación de la congregación. Esto incluye a los evangelistas. Este es
un tiempo importante para profundizar en entendimiento de la bendición, orientar
las necesidades de las familias e individuos a través del consejo y la
administración, así como compartir ministerio, pasando tiempos juntos en el
nombre de Jesucristo. El sacerdocio debería estar atento a las oportunidades
para compartir acerca de las bendiciones familiares e individuales que
frecuentemente fluyen de estas visitas. Estas solicitudes deberían ser referidas
a un evangelista. Como siempre, siga las guías de confidencialidad.
[Vea el Apéndice 6 para una muestra del programa de visitación.]
El Servicio
Todos los sacramentos son pactos con Dios. La bendición
congregacional no es la excepción. Venimos a Dios anticipando una gran bendición,
aún cuando sabemos que ultimadamente somos bendecidos para ser una bendición
para otros. Este es el pacto. Iniciamos el rito reconociendo que la bendición no
son sólo palabras pronunciadas, sino afirmación inspirada del consejo para ser
vivido más allá del evento. Esperamos ser transformados. Nos comprometemos a ser
una bendición para otros. Una sugerencia para simbolizar ese compromiso es tener
un ritual de firma de la bendición por todos los miembros como su modo de pactar
(similar a la firma del pacto del sacerdocio en preparación).
El día finalmente llega. La congregación viene con gran ilusión.
Los niños están inquietos, pero emocionados. La conciencia de que algo
significativo está por ocurrir es fuerte. La bendición congregacional toma lugar
en el contexto de un servicio de adoración. Todos los elementos del servicio
están planeados cuidadosamente porque sabemos que estamos ofreciendo a Dios lo
mejor que tenemos y nos sentimos honrados de participar.
El Orden del Servicio de Adoración:
El quipo de liderazgo
dirigirá la planeación del servicio de adoración para la bendición. Como todos
los órdenes de adoración en el cual un sacramento va a llevarse a cabo, la
bendición congregacional debería ser el punto de enfoque de la liturgia o el
clímax. La bienvenida, el llamado a la adoración, la invocación, las lecturas de
las escrituras, los himnos y el sermón deberían complementar temáticamente el
propósito del servicio de adoración. Cada elemento debería mover al adorador en
un modo significativo hacia la participación en la bendición. Por lo tanto, la
bendición no deberá darse al inicio del servicio. Durante los comentarios de
apertura, la persona que preside–quizás el pastor, apóstol o evangelista–debería
explicar a los visitantes y miembros nuevos, la naturaleza e importancia del
servicio de ese día. [Vea la muestra del bosquejo de
servicio en el Apéndice 7.]
Logística:
El servicio necesita ser practicado lo suficiente para no dejar
lugar a dudas acerca de la logística, proveyendo espacio para que el Espíritu
respire, en lugar de permitir que los sentimientos de confusión o incomodidad
prevalezcan.
Un pequeño detalle, pero de extrema importancia, es la necesidad
de verificar una y otra vez el equipo de grabación. Se sugieren respaldos en
caso de que una grabadora funcione mal. La congregación necesitará en forma
escrita, algo que les recuerde de la bendición para mantener la bendición fresca
y significativa. Asegúrese de que el historiador de la congregación esté
involucrado para proveer copias escritas y digitales de la bendición para los
archivos de la congregación. También asegúrese de que una copia de la bendición
sea enviada a la Oficina del Presidente Evangelista para archivar en el archivo
central.
Coloque a la congregación y al evangelista que ofrece la
bendición de un modo que se fortalezca el simbolismo del evento.
También puede considerarse colocar las manos. Por ejemplo, si su
congregación bendice a los niños, podría ser efectivo tenerlos reunidos al
frente del santuario cuando la oración es ofrecida. Los evangelistas pueden
querer tener a los niños agrupados alrededor de ellos durante la oración o
tomarse de la mano con los niños. También, el sacerdocio podría querer tomarse
de las manos cuando reciban una bendición para simbolizar su unidad ministerial.
Asegúrese de que todos los miembros de la comunidad de adoradores sean capaces
de escuchar la bendición. Use micrófonos de manos o micrófonos de solapa con el
propósito de que todos escuchen y la bendición sea grabada. Una consideración
cuidadosa de esta logística puede fortalecer la experiencia de la bendición.
Oración de Bendición
Preparación: ¡Esta es vital! La oración de bendición debe ser
bien pensada y dirigida por el Espíritu. Algunos evangelistas se sienten cómodos
ofreciendo una oración extemporánea, confiados de su preparación y de la
inspiración del Espíritu. Otros preparan bosquejos o escriben borradores y
llevan estas ideas mientras están ofreciendo una bendición.
Otros preparan en oración una oración de bendición escrita para
leer a la congregación. Cualquiera de estas elecciones es adecuada. Ejemplos:
-
Pida a un evangelista que venga preparado para ofrecer la
oración de bendición, mientras otros evangelistas se preparan manteniendo en
oración al evangelista que ofrecerá la bendición.
-
Pida a todos los evangelistas que preparen la oración que está
en su corazón. Compartir estos pensamientos con otros evangelistas puede traer
una seguridad común en que la oración de bendición de Dios será evidente.
-
Lean juntos cada una de las oraciones, resaltando el mensaje
significativo y evitando la duplicación.
-
Editar y preparar el resultado para la lectura por un
evangelista, dejando el documento abierto para agregar percepción espiritual.
-
Permita que el Espíritu lo guíe en sus propias ideas para
trabajar juntos trayendo bendición a las personas. (El tamaño y las
circunstancias pueden llamar a otros acercamientos. ¡Inspírese!)
Contenido: Esta es una bendición de Dios, no nuestra. La
planeación del contenido de la oración necesita estar bajo la dirección del
Espíritu Santo. Como ya se ha dicho antes, la bendición es el resultado de
semanas de diálogo, visitas en las casas y reuniones del sacerdocio y liderazgo
enfocadas en las necesidades y oportunidades de una congregación particular. La
bendición será dirigida a aquellas necesidades y oportunidades y será apropiada
a la edad del grupo que la recibe. Lo que sigue a continuación representa un
bosquejo básico para una oración de bendición pero no debe considerarse una
fórmula rígida:
•
Saludo: El saludo se dirige a Dios. Expresa adoración y
gratitud y sirve como una invocación. Dios siempre está presente y no
necesita ser convocado. Una invocación sirve para invitar al evangelista y a
la congregación a estar plenamente presentes para el Espíritu de Dios.
• El propósito:
El propósito central de
la bendición debe establecerse al inicio de la oración (por ejemplo, fortalecer
el cumplimiento de la misión de la congregación, la reconciliación y la sanación
y el testimonio misionero).
• La petición:
Una petición para la
bendición de Dios que tenga en cuenta los grupos de edad y las familias
representadas.
• Pacto de la congregación:
Una expresión del
compromiso de la congregación para trabajar con el enfoque deseado (metas
misioneras, reconciliación, sanación, expansión, etc.).
•
El pacto de Dios o promesa: Una expresión del pacto del
Espíritu para bendecir los esfuerzos de la congregación, incluyendo palabras
específicas de consejo y guía. En esencia, este es el cuerpo central de la
oración, una expresión del deseo de Dios de fortalecer a la congregación como
una Comunidad de Cristo.
•
Conclusión: El “amen” de la oración introducida por
alabanza y gratitud por la bendición y la sustentadora gracia de Dios. Vea la
bendición congregacional en
http://www.cofchrist.org/evangelist/blessing-purpose.asp#congregational.
A grandes rasgos, el contenido de la bendición puede incluir:
-
Agradecimiento por contribuciones pasadas (aquellos quienes
fundaron y sostuvieron a la congregación)
-
Reconocimiento de la fidelidad de Dios a través de
circunstancias desafiantes
-
Afirmaciones de valor
-
Expresiones del amor de Dios
-
Convicción de que los principios del evangelio están siendo
expresados en la vida de la congregación
-
Guía al hacer ajustes
-
Oportunidad para el arrepentimiento y para experimentar el
perdón.
-
Reflexión entorno a los dones
-
Sugerencias para el crecimiento espiritual continuo
-
Consejo para la jornada de la congregación
-
Motivación en medio de los desafíos
Ministerio después de la Bendición
El plan post-bendición debe considerarse muy bien, de modo que
todo el sacerdocio pueda estar involucrado para asegurar que sea la experiencia
más grandiosa para todos los miembros de la congregación. La bendición
congregacional es un “momento” de inspiración, instrucción y valor profundo en
la vida de cualquier congregación. Todos deseamos, sin embargo, que la
experiencia sea más–mucho más–que sólo un evento cálidamente recordado. Mientras
que es claramente importante que la planeación cuidadosa y la preparación
precedan a la experiencia especial de la bendición, es igualmente vital que sea
hecha una planeación cuidadosa posterior.
Ninguno de los dos caminos para lo que pasa después, será
idéntico. Es importante que la planeación sea hecha con el fin en mente. Dios
siempre llama a su pueblo a ser la bendición que ellos querían recibir. Ahora
que la bendición congregacional ha sido dada, ellos deben compartir y encarnar
lo que ellos han recibido.
Las siguientes sugerencias, tomadas de varios lugares, muestran
la variedad de opciones disponibles. La meta es encontrar modos para integrar el
contenido, la dirección y el espíritu de la bendición dentro de la vida de la
congregación y sus individuos. Se convierte en una “bendición viviente” a medida
que la gente reciba, responda y refleje sus mensajes de unos a otros y a otros
que aún no están en la membresía.
Debería ser entendido que la bendición congregacional habla a un
momento en el tiempo, no todo el tiempo. De hecho, puede ser importante animar
la posibilidad de bendiciones congregacionales periódicas. Ponderar su
significado debe hacerse con el propósito de encontrar expresiones frescas de su
mensaje individualmente y como el Cuerpo de Cristo local que trae nueva energía,
profunda devoción y pasión por Cristo y la causa de Sión. Eso debería continuar
hablando a todos cuando su mensaje sea estudiado y usado como guía e instrucción.
Una palabra de precaución: La bendición congregacional no es
pensada para ser elevada al estatus de escritura o guía profética para la
Iglesia Mundial o para otras congregaciones. Por su naturaleza, esta es
particular para personas, tiempo y lugar específicos, sin embargo, está basado
en principios y entendimientos eternos. De hecho, su valor creciente se
encuentra siempre en su relevancia al Cuerpo de Cristo local y las muchas formas
que bendice sus vidas en conjunto, mientras lo llama a niveles más elevados de
devoción y testimonio.
Lo invitamos a compartir los modos en los que su bendición
congregacional ha estado bendiciendo a su pueblo y a la comunidad basada en lo
que ocurre después. Esperamos que las siguientes ideas enciendan otras ideas que
usted podría compartir con nosotros.
Ideas para la Distribución de Bendiciones Congregacionales
-
Proporcione una copia a cada persona del cassette o del CD,
DVD o video.
-
Prepare un folleto conteniendo el servicio total y la
bendición para cada miembro.
-
Ponga copias de la bendición alrededor del edificio de la
iglesia y en los salones de clase, donde todos puedan leerla e incorporar las
palabras en sus vidas.
-
Ponga la bendición en el sobre convencional de bendición para
cada persona.
-
Proporcione a cada miembro una copia de la bendición en un
servicio especial.
-
Que el sacerdocio lleve la bendición a cada casa y la revisen
como una bendición para la familia.
-
Crear un DVD como recurso de adoración con mensajes
seleccionados de la bendición, acompañado de fotos inspiradoras, que incluyan
quizás fotografías de los miembros locales, con música apropiada de fondo.
-
Ponga la bendición en la página Web de la congregación
-
Pida a los niños y jóvenes que preparen materiales, letreros,
etc., mostrando mensajes claves que les hablen a ellos.
-
Proporcione una copia a personas nuevas que vienen a la
congregación.
Continuando la Experiencia
La congregación puede dar varios pasos hacia la experiencia
continua de enriquecimiento de la bendición:
-
Crear clases de adultos y niños usando el documento de la
bendición congregacional como enfoque del estudio.
-
Convocar al sacerdocio a sesiones de estudio y oración para
examinar cómo la bendición habla a su llamado general y oficio ministerial
específico. Identifique acciones que los miembros pueden acordar llevar a cabo
individualmente así como compromisos colectivos para el ministerio para los
próximos 12 meses.
-
Tener un retiro congregacional dentro de los siguientes 60 a
90 días después de la bendición, donde el tema y el contenido de las sesiones
surjan de la bendición.
-
Revisar los propósitos específicos identificados para la
bendición congregacional y discutir las implicaciones que surgen después de
que la bendición es dada. Identificar los siguientes pasos a seguir que
parezcan apropiados para mejorar el cumplimiento del propósito(s) por el cual
la bendición ha sido dada.
-
Animar activamente a las personas a buscar otros tipos de
bendiciones personales y familiares, trayendo vitalidad fresca a su vida
espiritual como individuos y como familias mientras la congregación
experimenta una “novedad” de vida.
-
Crear música, himnos, poemas, artes manuales u otras
expresiones que reflejen el mensaje de la bendición congregacional.
Deliberadamente involucre a todas las edades.
-
Tenga reflexiones o evaluaciones durante seis a doce meses,
acerca de lo que la bendición ha hecho o debería estar haciendo en la
congregación. Relea su mensaje e identifique qué necesita suceder para
mantenerlo relevante e inspirador. Úselo como una guía intencional de la
planeación congregacional.
-
Use la bendición para estructurar mensajes de invitación y
compromiso que sean relevantes a la comunidad, amigos y otros por ahora no
parte del compañerismo. Vea cómo eso puede dar forma a su alcance intencional
en servicio e invitación a otros.
-
Desarrollar materiales para adoración familiar elaborados
sobre los temas de la bendición, de la misma manera dichas guías de adoración
fueron elaboradas durante la preparación para la experiencia. Use mensajes
claves de la bendición, seleccionando escrituras relevantes, himnos y otros
recursos que se conecten al mensaje clave.
-
Tenga un servicio de alabanza y gratitud por la bendición.
Incluya expresiones individuales de compromiso para ser una bendición por
varios miembros de la congregación.
-
Pida a las personas que compartan cómo la bendición les ha
hablado, afectado o cambiado. Esto podría hacerse como parte de los servicios
de adoración de los domingos por la mañana, como parte de los servicios de
oración o en otros escenarios.
-
Continúe usando a los evangelistas disponibles más plenamente
en ministerio público y personal (particularmente aquellos involucrados en la
bendición). Pídales que expandan más plenamente el mensaje de la bendición y
que construyan su relevancia para la membresía.
-
Use los mensajes claves de la bendición para temas de
adoración, predicación, enfoque de servicios de adoración y estudio personal y
familiar.
-
Desafíe regularmente a la congregación sobre cómo los miembros
como el Cuerpo de Cristo, pueden
ser una bendición
unos a otros y a las personas de su vecindario. Pida a los miembros
sugerencias específicas que podrían ser copiladas y usadas para discusión.
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