Comunidad de Cristo - Compartiendo la Paz de Jesucristo

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Ayudas para el Sermón:
La Respuesta de un Discípulo Generoso

Danny A. Belrose

Diciéndole lo que ya Sabe

¿Cómo prepara ayudas para predicar para los que ya son predicadores de experiencia? “La Experiencia” es por supuesto un término relativo. El hecho es - todo el mundo necesita ayuda - ejemplares del Manual para los Ministros y semejantes ayudas llenan los estantes de libros de las bibliotecas de la mayoría de los oradores veteranos. La pregunta es, “¿Cuánto es demasiado y cuánto no es suficiente?” Las siguientes ayudas “Semillas para el Sermón,” “Ayudas para las Escrituras,” y “Bosquejos para los Sermones” se encuentran entre los dos extremos. Antes de examinar estos modestos ayudas, permítanme decirles lo que probablemente ya sepan.

Un sermón no es un artículo, una charla, una conferencia, ni una presentación; es una proclamación de las buenas nuevas - un testigo personal. Dr. Philips Brooks escribió, “La predicación es el compartir de la verdad a través de la personalidad. Un sermón vacío de testimonio personal es impotente. La base de la buena predicación es el Espíritu Santo - que no aparece por veinte minutos domingo por la mañana, sino está involucrado en la actividad de descubrir, formar, entregar, y recibir del mensaje compartido.

Los sermones eficaces llevan los oyentes por un viaje. El secreto es convencerles a abordar, quedarse por todo el viaje, y estar seguro que el destino final merece su presencia. Sin embargo, es más que eso. Si el viaje no actualice en alguna forma un encuentro con el Sagrado, será solamente una agradable (o desagradable) excursión. “Todos los sermones piden nada y piden todo.” Eso es, no piden algo específico, “Ahora deben hacer tal cosa o deben dar tal cantidad.” Piden un cambio de corazón.1

El viaje puede ser directo o indirecto. Los sermones son deductivos o inductivos. Los sermones deductivos anuncian el destino del viaje en el principio y proceden a establecer las razones de por qué quieren ir allá, mientras que los sermones inductivos indican el destino final. En otras palabras, el modelo indirecto invita a los oyentes a una exploración. No están seguros a dónde va usted - Sino ellos saben que usted sabe y tienen ganas de viajar con usted. Los dos modelos pueden ser eficaces tanto como el viaje tiene algo de tensión y suspenso saludable - algunas curvas y vueltas inesperadas. En otras palabras, (perdónenme por el cambio de sonrisa) un sermón debe predicarse como una novela de misterio.

Obviamente, usted no puede edificar la anticipación si empieza con su argumento más fuerte. Edifique y arregle sus ideas y puntos para que vayan en continuo aumento hacia un clímax en pensamiento y sentimiento, recordando que el material será segundario comparado con testigo que usted ofrece. ¡Basta de Homiletico 101!

Los bosquejos de sermones ofrecidos en este recurso unan el modelo básico “preposicional”, es decir, tienen una tesis o mensaje principal apoyado por tres o más “puntos.” Si los usan necesitarán sus­ huellas digitales - sus ideas e imaginación.

SEMILLAS PARA EL SERMÓN

1. Algunos Pensamientos acerca de la Generosidad

  • La generosidad vive en el corazón no en la billetera. Hace la pregunta, “¿Cuánto diezmo puedo esperar dar?” más que “¿Cuánto diezmo debo dar?” En otras palabras, la generosidad es nuestra respuesta gozosa por la generosidad de Dios hacia nosotros. El espíritu dominante no son formulas sino gratitud. ¡Ricos o pobres, nosotros anhelamos dar a Él quien nos ha dado todo! Si nuestro diezmo son “dos blancas” o “dos millones” se da con un corazón gozoso, entristecido solamente por el deseo de dar más.
  • Una respuesta financiera generosa empieza con un deseo de alcanzar nuestras obligaciones. Diezmamos. Damos a Dios quien nos ha dado a nosotros. Empieza allí, pero no está contento quedarse allí. ¡La generosidad siempre desea hacer más! Nos conmueve de los mínimos a los máximos, de la ley a la vida, de la obligación a la oportunidad. La generosidad sucede cuando la posibilidad de escoger supere la obediencia. El espíritu de dar sobrepasa la ley de dar. “El tener que hacer” llega a ser “el desear hacer.” Cada regalo, grande o pequeño, es de igual medida cuando se haya ofrecido generosamente.
  • La generosidad se rebosa del corazón no la billetera.
  • El amor sin condiciones de Dios invita a cada discípulo a responder generosamente al ministerio de Jesucristo. La respuesta financiera, así única para cada circunstancia, expresa el amor a Dios, al prójimo, a uno mismo, y la vida en sí.
  • El amor sin condiciones de Dios induce una respuesta gozosa en cada discípulo. La generosidad de Dios llega a ser nuestra generosidad al compartir el ministerio de Jesucristo.
  • La generosidad es la respuesta natural al amor sin condiciones de Dios revelado en el ministerio de Jesús.
  • ¿Cómo podemos “hacer más”? Podemos hacer más y dar más a través de la planificación y la contabilidad sabia. Algunas personas ejercen la contabilidad por hacer la declaración del diezmo; otras personas usan otros métodos y muestran la contabilidad en otra forma. A pesar del método usado, una respuesta financiera generosa incluye los principios del buen manejo del dinero. Lo siguiente, a veces llamado “el principio de diez-diez-ochenta,” se ha comprobado ser una directriz eficaz: Diez por ciento del ingreso para el diezmo de la misión y la comunidad ( todos los fondos contribuidos a la obra de Dios: los ministerios de la congregación y el mundo, los afiliados de la iglesia, y la comunidad y causes caritativas, etc.) Diez por ciento de los ingresos para el ahorro. Ochenta por ciento del ingreso para los gastos de vivir. 
  • “La palabra inglesa [generoso] viene más directamente del latín generosus (de nacimiento noble, excelente, magnánimo”) que a la vez viene del latín genus (nacimiento, raza, genero”). Regresando aún más, las palabras latinas obtienen de la raíz griega geno-, significando “llegar a ser, suceder, ser.” Esta es la raíz de la palabra “génesis” [que] significa “principios.” Al poner todo junto uno puede ver que la idea de dar en forma generosa tiene que ver algo con nuestro mero ser…El dar generosamente fluye no de una obligación colocada encima de nosotros, sino la mera base de nuestro ser. De no dar no solamente significa que no somos generosos, sino niega una parta de nuestro ser natural.”2

Guardando el Equilibrio de las Cosas

“Tenemos que guardar tres aspectos de la vida fiel en equilibrio: la adoración, la misión y la mayordomía. La misión no es la mayordomía; la mayordomía no es la misión. Son relacionados a un tercer elemento, la adoración, pero aunque la fe se puede definir por cualquier de los tres términos la definición tiene que incluir los otros dos como parte de la definición.”3

El vivir es el arte de amar.
El amar es el arte de querer.
El querer es el arte de compartir.
El compartir es el arte de vivir.

--Desconocido4

2. Nuestra Riqueza - El Nervio más Sensible

“El mensaje del evangelio es que todo el mundo ha sido comprado con un gran precio como somos, aun la gente rica y las congregaciones ricas. Es incómodo aceptar tal gracia. Quisiéramos hacerlo por nosotros mismos. La mayordomía es el lugar que las iglesias tocan el nervio más sensible en cada uno de nosotros - nuestras riquezas. Ese es el lugar, más que cualquier otro, donde estamos en la más profunda pobreza espiritual. El trabajo real de la mayordomía es de ayudarnos crecer espiritualmente. El problema es que eso también llegue a ser una forma que nosotros evitamos la temible impotencia que nos abre a la gracia y el perdón.”5

UNAS AYUDAS DE LAS ESCRITURAS

Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, y no de mala gana o a la fuerza, por que Dios ama al que da con alegría. - 2 Corintios 9:7 Dios Habla Hoy

Así tendrán ustedes toda clase de riquezas y podrán dar generosamente y la colecta que ustedes envíen por medio de nosotros, será motivo de que los hermanos den gracias a Dios. - 2 Corintios 9:11 Dios Habla Hoy

Acuérdense de esto: El que siembra poco, poco cosecha; el que siembra mucho, mucho cosecha. - 2 Corintios 9:6 Dios Habla Hoy

A pesar de las pruebas por las que han tenido que pasar, son muy felices; y a pesar de ser muy pobres, sus ofrendas han sido tan generosas como si fueran ricos. Yo soy testigo de que han ofrendado espontáneamente según sus posibilidades, y aun más allá de ellas. Por su propia iniciativa nos rogaron mucho que les permitiéramos tomar parte en esta ayuda para el pueblo de Dios. - 2 Corintios 8:2-4 Dios Habla Hoy

Mándales que hagan el bien, que se hagan ricos en buenas obras y que estén dispuestos a dar y compartir lo que tienen. Así tendrán riquezas que les proporcionarán una base firme para el futuro, y alcanzarán la vida verdadera. - 1 Timoteo 6: 18-19 Dios Habla Hoy

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación. - Santiago 6:17 Dios Habla Hoy

Cuando este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra; también asimismo en abundancia los diezmos de todas las cosas. También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo sus diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a Jehová, su Dios, y los depositaron en montones. - 2 Crónicas 31:5-6 Dios Habla Hoy

En el tercer mes empezaron a amontonar aquellas cosas, y terminaron en el séptimo. Y cuando Ezequías y las autoridades fueron a ver lo que se había amontonado, bendijeron al Señor y a su pueblo Israel. - 2 Crónicas 31: 7-8 Dios Habla Hoy

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas; así se llenarán a reventar tus graneros y tus depósitos de vino. - Proverbios 3:9-10 Dios Habla Hoy

Yo, el Señor todopoderoso, les digo que piensen bien en su conducta. Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no se sienten satisfechos; beben, pero se quedan con sed; se abrigan, pero no entran en calor; y el que trabaja a jornal, echa su salario en saco roto. - Hageo 1:5-6 Dios Habla Hoy

Traigan su diezmo al tesoro del templo, y así habrá alimentos en mi casa. Pónganme a prueba en eso, a ver si no les abro las ventanas del cielo para vaciar sobre ustedes la más rica bendición. - Malaquías 3:10 Dios Habla Hoy

Que mi palabra se predique a los que sufren y están afligidos, así como a los que están embrollados en el pecado, pero que desean arrepentirse y seguirme. Que se proclame la verdad de mi evangelio tan extensa y remotamente como lo permita la dedicación de los santos, especialmente a través del ejercicio de su mayordomía. - Doctrina y Pactos 153: 9ª

Todos deberían consagrar sus talentos, habilidades y bienes a promover la gran obra que nos ha sido confiada. - Doctrina y Pactos 132: 3b

Estimad a vuestros hermanos como a vosotros mismos, sed afables con todos, y liberales con vuestros bienes para que ellos sean ricos como vosotros. Pero antes que buscar riquezas, buscad el reino de Dios. Y después que hayan obtenido esperanza en Cristo, conseguiréis riquezas si las buscáis; y las buscaréis con la intención de hacer el bien; vestir al desnudo, dar de comer al hambriento, libertar al cautivo y aliviar a los enfermos y afligidos. - Jacob 2:22-24

He aquí, os digo esto para que aprendáis sabiduría, que aprendáis que estando en el servicio de vuestros semejantes tan solo estáis en el servicio de vuestro Dios - Mosías 1:49

Porque he aquí, ¿no somos acaso todos mendigos? ¿no dependemos del mismo Ser, de Dios , por todos los bienes que tenemos, tanto alimento como vestido, oro y plata, y por todas las riquezas de cada especie que poseemos? - Mosías 2:32

Quisiera que impartierais de vuestros bienes a los pobres, cada uno según lo que posee, a saber: dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar a los enfermos, y administrarles auxilio espiritual y temporal según sus necesidades.  - Mosías 2:43

Y así en su próspera situación no despedían a ningún desnudo o hambriento, sediento o enfermo o que hubiera estado sin alimentarse. No ponían el corazón en las riquezas, por tanto eran generosos para con todos: tantos viejos como jóvenes, siervos como libres, varones como hembras, pertenecientes a la iglesia como no pertenecientes a la iglesia, no hacían acepción de persona entre los que estaban necesitados. Y así prosperaron y se hicieron mucho más ricos que los que no pertenecían a la iglesia. - Alma 1:45-47

La mayordomía es la respuesta de mi pueblo al ministerio de mi Hijo, y se exige por igual a todos los que procuraron edificar el reino. Se insta a las autoridades espirituales a que así lo enseñen con renovado vigor en reconocimiento de la gran necesidad, y a que nada separe a dichas autoridades de aquéllas que tienen responsabilidades más específicas en los asuntos temporales de la Iglesia. - Doctrina y Pactos 147:5ª

Al Obispo Presidente y sus consejeros se les alienta para que continúen buscando los medios para conseguir una comprensión mayor del significado de la mayordomía de los bienes temporales, como respuesta a mi gracia y a mi amor, de manera que el entendimiento de este principio pueda mover los corazones de mi pueblo más que nunca. Está en armonía con mi voluntad la redefinición de los términos comprendidos en la ley básica de bienes temporales, para clarificarlos y para responder a las necesidades de una Iglesia que va creciendo. Sin embargo, hágase esto con la debida deliberación y con el consentimiento total de todo el cuerpo, después de haberlo estudiado y considerado suficientemente, todo ello con el fin de que mi pueblo pueda llegar a proveer, más cumplidamente y con mayor gozo, a la gran obra a la cual han sido llamados. - Doctrina y Pactos 154: 5a-b

BOSQUEJOS PARA DOS SERMONES

Se debe agregar con historias, escrituras, y/ o ilustraciones personales estos bosquejos escuetos. “El Diezmo es Más Que el Número Diez” es un sermón deductivo. “El Poder para Recibir Cosas Grandes” es un ejemplo del modelo inductivo.

El Diezmo es Más que el Número Diez
Un Sermón por Albert C. Winn6

Los Puntos Mayores

1. El número diez es ineludible cuando uno está considerando el diezmo. La palabra “diezmo” significa una décima parte. ¿Es diez por ciento un piso o un tope? Si decimos que nadie es recto si no da diez por ciento y que todos que dan diez por ciento son automáticamente rectos, sembramos el peor tipo de ceguera y pretensión de superioridad moral. ¿Podemos poner corchetes alrededor del número diez y hablar de los principios profundos implantados en la mera idea del diezmo?

2. El Principio de la Regularidad: El desprenderse del dinero puede ser muy doloroso, pero una decisión de dar con regularidad se lleva mucho del dolor.

3. El Principio de la Proporcionalidad: La pregunta no es, “¿Cuánto me corresponde?” La pregunta es, “¿Qué porción puedo devolver a la obra de Dios que simboliza todo lo que soy y todo lo que tengo viene de Dios?”

4. El Principio de la Prioridad: Se da la porción de Dios del tope, no del punto más bajo. Cuando usted hace esto, su vida se reorganiza.

5. El Principio del Riesgo: Ofrendando 5, 10, o 15 por ciento a la obra de Dios puede resultar como una mala jugada. A veces la gente dice que se le va a devolver la cantidad más el interés cada vez. Posiblemente, pero la verdad es que tal vez tenga que simplificar su vida. El diezmo no es una inversión para aliviar el sentimiento de la culpabilidad con una garantía de cien por ciento. Un regalo que no reorganiza su vida y hacerle tomar pasos adelantes sin fe es apenas un regalo de todos modos.

 

El Poder de Recibir Cosas Grandes
Un sermón por Danny A. Belrose

La declaración de tesis del sermón (una condensación del mensaje principal) es “La generosidad es de tomar la vida por gratitud y no darla por sentado.” El texto es la historia de la mujer que unge a Jesús con un perfume costoso relatada en Mateo 26. Note la frase que se recurre (una litanía homilética), “no podría hacer menos,” que sirve para tejer los puntos juntos y llamar la atención al oyente a la acción.

Los Puntos Mayores

1. La Introducción: ¡Le cuesta a Dios dar ¡ ¿Por qué? Porque Dios nos daría lo que es mejor para nosotros y somos pobres receptores. (Éste es un principio inductivo, dando un indicio que el corazón que da está en razón directa con el corazón que recibe, es decir, la generosidad es una respuesta).

2. La gente generosa es recta sin ninguna reserva o condición. Tendemos querer hacer las cosas en forma segura. La fe no es un sistema de seguridad. (Haga una referencia al joven rico quien cuyo deseo para la vida eterna fue motivado por la preocupación de si mismo y la obediencia mecánica de la ley religiosa - Mateo 19:16-22). La generosidad nos libera de las formulas rígidas y los cálculos que amarran el deseo de dar. ¡Damos con un abandono gozoso agitado por un espíritu que dice que uno no puede hacer demasiado para Jesús! Se puede hacer este punto por relatar la historia de la mujer que ungió a Jesús por un perfume costoso (igual al sueldo de un año) - Mateo 26:7-13. Cuando la criticaron por su aparente comportamiento imprudente, Jesús respondió que ella había hecho una obra buena. La acción de ella era un hecho de rectitud sin reserva o condición- ella dio todo en el espíritu de abandono. Ella no pudo hacer menos.

3. Hay más dicha en dar que en recibir. Ésta es una frase intencionalmente torcida para enfatizar que no podemos dar lo que no hemos recibido. Todo la vida es un don. Todo tiene su existencia en la gracia de Dios. Al comprender la magnitud de las bendiciones de Dios - no podemos hacer menos que responder generosamente.

4. Necesitamos volver a descubrir el “sobrecogimiento.” Somos miopes - de vista corta en cuanto a las bendiciones de la vida. Necesitamos despertarnos. Necesitamos abrir bien nuestros ojos para experimentar la generosidad de Dios. Necesitamos redescubrir la enormidad de la gracia de Dios. Necesitamos ser sorprendidos por lo que ya sabemos y a la vez constantemente olvidar, que somos receptores del amor y la generosidad sin condiciones de Dios.

5. La generosidad es ver “el más” de la vida - se derrama de un aprecio renovado de lo que hemos recibido y estamos recibiendo. Este punto contrasta el regalo de la mujer que dio dos moneditas (Marcos 12:42-44) con la mujer que dio el perfume costoso y ve que ambos regalos son iguales. ¡Las dos mujeres dieron todo lo que tuvieron! Ambas mujeres tuvieron el poder de recibir algo grande - una conciencia viva de la generosidad de Dios - y el hecho de dar era una respuesta natural. No pudieron hacer menos.

6. La conclusión: Comparta un testimonio personal de la generosidad de Dios en su vida y concluya con una invitación a la acción: Somos llamados a tomar la vida por Gratitud en vez de tomarla por sentada. ¡No podemos hacer menos!

 

¿Podemos Calcular Nuestro Dar?
Danny A. Belrose

8.7.8.7.D.

1. Podemos calcular nuestro dar, poniendo límites en nuestra alabanza
Cuando las bendiciones que recibimos se multiplican en nuestros días?
Que compartamos de la abundancia de la vida. Dios da suficiente y sobra-
Sacudida y apretada juntas, y desbordando en todo lugar.
2. Grande y pequeño el tesoro ofrecido, cada es igual en su vista;
La fragancia derramada del alabastro con valor de las moneditas de la viuda.
Bendice nuestro dar y recibir. Ricos y pobres pueden hacer su parte-
Dando por dar, derramándose por un corazón generoso.
3. La Comunidad de Dios vive mucho más allá que las paredes de nuestra fe.
Cada diezmo que sirve la creación será valorado en su lugar.
Aquí en casa o en misión global, cualquier causa que ayuda el valor
Será honrado en nuestro dar como una bendición del mundo de Dios.
4. Toma los regalitos que te damos. Envuélvalos en tu gracia abundante
Para que los que los reciban miren más allá de nosotros hasta tu faz.
Que el propósito de nuestro dar deja las reglas que lo amarran
Hasta la medida de nuestro compartir se rebosa más allá de la ley que retiene.

Texto Ó 2002, Danny A. Belrose

Temas Sugeridos: Nettleton (“Come Thou Fount of Every Blessing” HS 31)
Himno de Gozo (Joyful, Joyful, We Adore Thee: HS 20), tiempo despacio
Beach Spring (“Holy Spirit, Come with Power” HS 287)
Decatur (“Let Us Pray for One Another” HS 312)

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Endnotes

  1. “Introduction from the Back Seat,” Journal of Stewardship 47, Elizabeth Muir and Vincent Alfano, editors (Ecumenical Center for Stewardship Studies, printed in Canada, 1995): 3.

  2. Bradley G. Call, “Generous Giving,” Journal of Stewardship 46, Ronald E. Vallet and Rose Marie Vallet, editors (Ecumenical Center for Stewardship Studies, printed in Canada, 1994): 55-57.

  3. “Introduction from the Back Seat,” 3-9.

  4. Ibid., 9.

  5. Loren B. Mead, “Wealth and Stewardship and Interactive Exploration of Law and Grace,” Journal of Stewardship 49, Norma Wimberly and Sue Whitesel, editors (Ecumenical Center for Stewardship Studies, printed in Canada, 1997): 40.

  6. Albert C. Winn, retired pastor of North Decatur Presbyterian Church, Decatur, Georgia. Sermon reproduced for Presbyterian Church (U.S.A.) by Congregational Ministries Division, Stewardship Education, 100 Witherspoon Street, Louisville, KY 40202-1396. (DMS-918-87-526)